Helena Varella
Veterinaria especialista en Etología Clínica

El periodo de socialización

El periodo de socialización es una etapa en la vida de nuestra mascota muy importante para su desarrollo. En el perro éste periodo empieza a las 3 semanas de vida y termina a las 12. En el caso del gato, va de las 2 a las 9 semanas de vida.

Durante este periodo, el cachorro aprende gran parte de las conductas necesarias para enfrentarse a la vida. Debe aprender qué especie es, qué otras especies serán amigas, cómo debe jugar, cómo debe pedir atención, qué debe comer, dónde debe hacer sus necesidades, cómo comunicarse gestualmente con otros perros, cuándo hace daño mordiendo, etc…

La mayoría de estos comportamientos los aprenderá de su madre y hermanos, pero muchas veces el cachorro se separa de la madre antes de terminar éste periodo… entonces somos los dueños quienes debemos enseñar al perro cómo comportarse en cada situación.

Es fundamental que durante éste tiempo el cachorro pueda relacionarse con otros cachorros, perros adultos, personas diferentes a las de la familia, e incluso gatos si queremos que los acepte… Conseguir que el cachorro esté bien socializado con personas y perros diferentes, disminuirá la aparición de problemas de miedo o agresividad cuando sea adulto. En este sentido, los paseos son fundamentales para lograr ésta buena socialización del cachorro, ya que permiten conocer gente y perros distintos cada día. Sin embargo no debemos olvidar que hasta que no tenga todas las vacunas el cachorro puede contagiarse de enfermedades muy graves durante el paseo o el contacto con otros perros. Por ello, es mejor pasearlo sólo en brazos hasta que esté completamente vacunado.

Las clases para cachorros también son una buena alternativa, ya que tienen como objetivo conseguir una buena socialización del cachorro en todas sus facetas. En ellas, se reúne a un grupo de cachorros de similar edad junto con sus dueños, con el objetivo de: lograr una buena socialización con perros, personas y niños; enseñar a los dueños la mañera correcta de educarlos, acostumbrar a los cachorros a las manipulaciones molestas (cepillado, exploración veterinaria, etc…); controlar y enseñar cómo jugar con otros perros o personas; algunas normas básicas de obediencia, etc…

Sea como sea, debemos ser conscientes de que lo que hagamos los primeros meses de vida va a repercutir de una manera muy importante sobre el comportamiento de nuestra mascota para toda su vida. Así que ¡intentemos hacerlo lo mejor posible!